viernes, 1 de diciembre de 2017


Pasamos y no nos damos cuenta de la verdad...




Destinos inciertos...
 




Influencia cósmica...





Voy en su búsqueda..





Pasamos y no nos damos cuenta de la verdad…

     Pasan como ayer y regresaran como mañana, es el constante retardo del tiempo, que acelera y regresa al sitio de donde empezó, para seguir su rumbo hacia el final del comienzo.

     Es contradictorio lo que se lee pero es la verdad del recorrido de nuestra consciencia en el largo, quizás infinito, recorrido de nuestra existencia. Todo es real, aun lo inexistente, que también está en una dimensión paralela, donde todo no existe pero que se manifiesta como consciencia temporal, para alimentar nuestra omnipresente y transitoria percepción de una realidad irreal, que nos manipula y nos dirige sin saber de dónde viene ni saber a dónde va, es como el tren de dos cabezas motrices que encienden al mismo tiempo sus motores, disgregando entonces la trayectoria en un espacio multidimensional, que crea las realidades ficticias y a la vez las esconde en nuestros recuerdos.

     Que es difícil entender esto, tal vez, pero es la verdad de cada quien, somos absurdamente racionales en un mundo completamente trastornado, donde conviven y se relacionan los miembros  del club global del territorio tierra, me dicen orate y yo les digo colegas, me dicen iluso y yo les digo, no iluso no, soy un grano de oro en ese mar infinito de intuición existencial que manipula a sus marionetas de carne y hueso.

     Todo es un plan, cada quien con su rol, donde el guion es inducido por información genética, desde no sabemos aún de donde viene, porque es profundo el conocimiento y aún muy débil el discernimiento de ese pensamiento oculto.
Y nos creemos poseedores de la verdad, cuando ni siquiera hemos podido descifrar el misterio de nuestra existencia, somos egocentristas natos, y soberbios insensibles, incapaces de aceptar nuestra ignorancia original.

     Y así recorremos el sendero de la ilusoria y momentánea presencia sin intentar mejorar nuestro acervo existencial, y así vamos y seguimos, hasta que al final, no enteramos, que tenemos que empezar de nuevo, sin haber entonces aprendido la lección, esto es un retraso en nuestra trayectoria cósmica.

     Por eso debemos aprender a justificar nuestra existencia actual, para poder pretender merecer un nivel superior en la escala de la vida, de esta manera si evolucionaremos y nos perfeccionaremos, sino todo habrá sido en vano, y nos quedaríamos rezagados viendo pasar a los que si en verdad aprendieron la enseñanza.

     Despertemos entonces, aligeremos el paso y aceleremos nuestras acciones y voluntades para alcanzar las metas de una cruzada contra el destino.

     El Hoy como futuro del ayer deberá ser el pasado de nuestro mañana, para de esa forma culminar con éxito una etapa más en la carrera hacia la luz de nuestro fin preestablecido.

     Vamos hacia un fin determinado del cual no conocemos el diseñador, es lo más irritante, “creernos iguales a su semejanza”, craso error, solo busquemos parecernos y el fin determinado llegara en su momento….

Autor: Jorge Marmignon
01/12/2017
          






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