miércoles, 9 de noviembre de 2011

Cambiemos para Bien…

El gran Lider


Somos mayoria


Construyamos un mundo nuevo...


Cambiemos para Bien…

     La acción del hombre cualquiera que sea su manifestación es un resultado que proviene de la mente. Esta es la que controla todas las funciones del cuerpo humano. Y por ello debemos conocer un poco más el funcionamiento del cerebro para poder empezar a comprender su comportamiento. Aparentemente pareciera una reflexión redundante, pero es la única verdad que se debe entender plenamente para poder comprender las distintas facetas que el hombre ejecuta en su diario devenir en su estadía en este mundo.
     El hombre desde que nace actúa inicialmente por instintos programados, esta ejecución es  producto de la información que se le entrega genéticamente a través de la herencia que sus padres le delegan al nacer, es una función inherente en el hombre, y que desempeña desde que nace hasta que muere. Cuando un niño llora porque  tiene hambre, es una señal de control que sale desde el estomago y le dice al cerebro la carencia de energía, este la analiza y manda una señal al bebe y lo hace llorar. La mama lógicamente interpreta y le responde con el alimento.
     Esto es un análisis muy simple de la cuestión, porque lógicamente  están involucrados muchos otros factores que intervienen en la situación, y merecen ser interpretados  para poder tener una comprensión completa que permita sacar conclusiones exactas y que se transformen en premisas creíbles y soportantes de la realidad de la psiquis del homo, es decir de su lógica de acción.
     El hombre va creciendo y va teniendo relación con el ambiente, con otros seres iguales  y con todo lo que le rodea. Esa relación le genera unas imágenes que se van grabando en la mente como información, ellas van siendo almacenadas de alguna manera que puedan ser utilizadas posteriormente cuando las necesite, es como un archivo que tiene una gavetas y unas carpetas, o como un pendray que se usa en la informática, esa información es distinta en los distintos seres  humano dependiendo de su cultura, de sus características psicosociales, de todo lo que lo alimente desde el exterior y que entra al cuerpo humano, ella se va almacenando en alguna parte de la mente del hombre y se recupera cada vez que el la necesita.
     Esto es un análisis sencillo de la actividad mental del hombre, pero me sirve para hacer el análisis que quiero hacer respecto a la actitud y comportamiento de este en su vida.
     Actuamos entonces como respuesta a un programa muy complejo que está implantado en nuestras células de memoria, yo los llamo así porque para definir esa función de almacenamiento sería necesario muchos análisis  y reflexiones, que nos llevaran al final a una conclusión, no sabemos nada de nuestra mente sino la ignorancia de saberlo, es una forma de decir que estamos en pañales en lo referente a materia de la psiquis. Y lo que yo diga o cualquier otro, solo son interpretaciones reflexivas personales, algunas coincidentes otras no, pero lo que sí es cierto es que todos tenemos un comportamiento dependiente de premisas existenciales muy diferentes y que le dan a cada quien su “Verdad”, esa verdad que tantas opiniones ha producido buscando la explicación de algo o la razón del porque, donde, como, cuando, y todas esas interrogantes cautivantes  y que son un enigma o misterio en nuestra inquietud de querer saber y aprender.
     Con ese antecedente previo quisiera abordar algo que me ha inquietado desde siempre, él porque nos atrae algo y porque nos repele otra cosa, porqué apoyamos algo y porqué no lo hacemos en otras circunstancias. Y también entender que no podemos creernos poseedores de la verdad y por lo tanto tampoco dueños de ella, con lo que se puede deducir que todos tenemos distintas razones de creer en algo. Y que ese algo será nuestra gran verdad conductora de nuestra vida, hasta que llegue un momento y por otro análisis similar nos demos cuenta que esa verdad no nos convenza y cambiamos entonces por otra verdad más sostenible, así se hará repetidamente  hasta que tengamos el convencimiento  en ese momento de la realidad. De esa manera vamos madurando y vamos creciendo en nuestras apreciaciones de la vida.
     Eso sucede en todos los escenarios existenciales, y deberemos  ser sensatos en aceptar esa condición, no la podemos cambiar porque es un proceso inherente en el ser humano, solo debemos entonces ser honestos en comprenderlo y asimilarlo para vivir en armonía con el cosmos y las leyes que rigen todo.
     Si llevamos esa premisa de “nuestras verdades” al plano de las relaciones comunes y de nuestro diario vivir nos podremos enterar porque entonces tenemos tantas diferencias de criterios.
     Si asumimos esa realidad y queremos convivir en paz y en armonía, solo debemos comprometernos en mejorar nuestras relaciones interpersonales para lograr una mejor calidad de ellas, así podríamos construir un mundo mejor donde todos quepamos y donde impere la justicia, la paz y la felicidad.
     El hombre pelea, ama, odia, quiere, discute, se cae se para y sigue, con lo que aprende y crece, y busca acomodar su entorno con el objeto de sobrevivir,  de esa manera trata  cada quien de proceder de la forma que él cree es la correcta, se enfrenta y defiende su criterio, puede ser persuadido con argumentos sostenibles y puede cambiar si es convencido de ello, en ese momento ha cambiado su verdad, y asume su nueva con tranquilidad y paz consigo mismo, ha madurado y crecido, hasta ese momento está demostrando capacidad de cambio y transformación.
     Una sociedad que no cambia se estanca y se detiene, y puede al final desaparecer, por ello debemos demostrar inteligencia y evolucionar para poder, mantener la posibilidad de subsistir.
     Es importante entonces darnos cuenta que  en nuestro diario vivir, es nuestra mente con sus almacenamientos de datos culturales, que  generan los valores, o sea todo aquello que hemos recibidos de nuestro entorno, lo que nos hace actuar de una u otra forma, los que acondicionada por las costumbres, tradiciones, modas, nos conduce hacia una conducta determinada, y es la que dirige nuestra preferencia por una u otras formas de  particularidad, y es esa característica la que nos motiva a ir en un sentido o en otro, y así será en todas las cosa de nuestro interés.
     Si ubicamos este razonamiento en el plano de la política, la mente actúa de igual manera, ella es atraída entonces por aquella condición, que esté acostumbrada a la imagen que ha sido fijada en la memoria y que le causa satisfacción y felicidad, de esa forma entonces tiene preferencia por una opción u otra, en este caso la persona elegirá a un sistema económico que le dé respuestas a sus preferencias instauradas en la mente.
     El sistema político que nos dirige es un factor de mucho peso en el desenvolvimiento  del  diario interrelacionar, de él depende que el mundo progrese, se desarrolle y se mantenga con la esperanzas de seguir viviendo.
     Si este es depredador e injusto tendremos entonces un resultado nefasto para la humanidad, si por el contrario es constructivo y justo crearemos las condiciones para el pleno desarrollo del hombre.
     Aquí es donde quería  llegar porque es una necesidad existencial el cambiar para mejorar y evolucionar en lugar de destruir  y morir.
     Existen dos polos, dos sistemas, dos formas de ver la vida, dos criterios de vivir. Son en esencia dos extremos. Son dos caminos  de enfrentar la vida llevándola a sitios distintos, con características muy diferentes.
     Uno de ellos el que nos ha dominado por siglos y que ha destruido el planeta, ha matado millones de personas, y está acabando con la posibilidad de conservación, es el capitalismo despiadado y cruel, es el sector de los materialistas insensatos capaz de hacer cualquier cosa con tal de mantenerse en el poder, ha sido el responsable de la injusticia social, la pobreza, el hambre, las guerras, las invasiones, el ha destruido  nuestra tierra, y ha asesinado millones de inocentes, y hoy más que nunca están tratando de imponerse, por la fuerza militar y la manipulación económica y por el miedo a los habitantes del mundo, es pues el lado oscuro, el polo negativo, es la destrucción en esencia, es la maldición del planeta.
     Por otro lado está la posibilidad de crecimiento, el desarrollo, la humanización del hombre en todas sus facetas, el positivo, el defensor de la paz, el que defiende la justicia, es la posibilidad de vida y el que busca el equilibrio armónico y natural,  es el lado claro, es el constructor de las esperanzas.  
     Es el socialismo real, es el camino hacia la supervivencia del hombre, donde se construye una sociedad de iguales, es un estado de conciencia superior, donde se eleva el alma y se conjuga con las altas frecuencias de justicia y paz.
     Debemos entonces reflexionar y analizar bien el panorama actual local latinoamericano y el mundial, en donde se están sucediendo cosas sublimes, los pueblos se están revelando contra el ogro imperial, y asumiendo una actitud de defensa de los derechos del hombre, y generando movimientos revolucionarios verdaderos, con el ingrediente de que  el sistema económico capitalista se está desmoronando y causando la concientización general de que este sistema ha fracasado, es una forma de equilibrio, es la misma naturaleza la que busca su acomodo.
     Como seres netamente mentales y superiores demos un paso adelante en el sentido de asumir la premisa de la superación de la crisis sustituyéndola por el método de construcción natural, sometido al análisis crítico, pero en sentido evolutivo.
     Es necesario el trabajo colectivo, la unidad de los ciudadanos que quieren un mundo mejor, los que saben que si no cambiamos la senda por la que andamos iríamos directo al precipicio, al caos general, y a la destrucción de la raza.
     El enemigo es fuerte y muy poderoso, traidor, pero es vencible, con ideas, con entusiasmo, pero sobretodo con la esperanza de que un mundo nuevo está en el horizonte plasmado de realidad,  y contra el debemos unirnos y fortalecer el movimiento que crece cada día   y aplastarlo como un gusano.
     Usemos entonces nuestra mente, nuestros conocimientos, nuestros valores, nuestras potencialidades, para desplazar ese método capitalista, y sustituyámoslo por el Socialismo, única posibilidad de sobrevivencia.
     La única verdad viene desde adentro de nuestro ser, es un mensaje de paz y justicia, es nuestra gran verdad, oigamos esa señal y venzamos al enemigo.
     Asumamos esas reflexiones, y pensemos con el corazón, que muchas veces nuestra mente y producto del razonamiento excesivo, bloquea nuestras capacidades de decidir bien, y elegimos el lado oscuro.  
     La premisa entonces  debe ser y deberá ser construir un mundo nuevo, lleno de paz y armonía, sin guerras, humanizado y justo.
     Comencemos con elegir a los mejores líderes, aquellos que ha cambiado al mundo para bien.
     Yo asumo esa    realidad y apoyare al Líder indiscutible, Hugo Rafael Chávez Frías en las elecciones del 2012, para seguir venciendo las dificultades.
Patria Socialista y vida, Viviremos y Construiremos…


Elaborado por:
Jorge Marmignon
09-11-2011; 6:30 a.m.





No hay comentarios:

Publicar un comentario