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Cambiemos para Bien…
La acción del hombre cualquiera que sea su
manifestación es un resultado que proviene de la mente. Esta es la que controla
todas las funciones del cuerpo humano. Y por ello debemos conocer un poco más
el funcionamiento del cerebro para poder empezar a comprender su comportamiento.
Aparentemente pareciera una reflexión redundante, pero es la única verdad que
se debe entender plenamente para poder comprender las distintas facetas que el
hombre ejecuta en su diario devenir en su estadía en este mundo.
El hombre desde que nace actúa
inicialmente por instintos programados, esta ejecución es producto de la información que se le entrega
genéticamente a través de la herencia que sus padres le delegan al nacer, es
una función inherente en el hombre, y que desempeña desde que nace hasta que muere.
Cuando un niño llora porque tiene
hambre, es una señal de control que sale desde el estomago y le dice al cerebro
la carencia de energía, este la analiza y manda una señal al bebe y lo hace
llorar. La mama lógicamente interpreta y le responde con el alimento.
Esto es un análisis muy simple de la
cuestión, porque lógicamente están
involucrados muchos otros factores que intervienen en la situación, y merecen
ser interpretados para poder tener una
comprensión completa que permita sacar conclusiones exactas y que se
transformen en premisas creíbles y soportantes de la realidad de la psiquis del
homo, es decir de su lógica de acción.
El hombre va creciendo y va teniendo
relación con el ambiente, con otros seres iguales y con todo lo que le rodea. Esa relación le genera
unas imágenes que se van grabando en la mente como información, ellas van
siendo almacenadas de alguna manera que puedan ser utilizadas posteriormente
cuando las necesite, es como un archivo que tiene una gavetas y unas carpetas,
o como un pendray que se usa en la informática, esa información es distinta en
los distintos seres humano dependiendo
de su cultura, de sus características psicosociales, de todo lo que lo alimente
desde el exterior y que entra al cuerpo humano, ella se va almacenando en
alguna parte de la mente del hombre y se recupera cada vez que el la necesita.
Esto es un análisis sencillo de la
actividad mental del hombre, pero me sirve para hacer el análisis que quiero
hacer respecto a la actitud y comportamiento de este en su vida.
Actuamos entonces como respuesta a un
programa muy complejo que está implantado en nuestras células de memoria, yo
los llamo así porque para definir esa función de almacenamiento sería necesario
muchos análisis y reflexiones, que nos
llevaran al final a una conclusión, no sabemos nada de nuestra mente sino la
ignorancia de saberlo, es una forma de decir que estamos en pañales en lo
referente a materia de la psiquis. Y lo que yo diga o cualquier otro, solo son
interpretaciones reflexivas personales, algunas coincidentes otras no, pero lo
que sí es cierto es que todos tenemos un comportamiento dependiente de premisas
existenciales muy diferentes y que le dan a cada quien su “Verdad”, esa verdad que tantas opiniones ha producido buscando la
explicación de algo o la razón del porque, donde, como, cuando, y todas esas
interrogantes cautivantes y que son un
enigma o misterio en nuestra inquietud de querer saber y aprender.
Con ese antecedente previo quisiera
abordar algo que me ha inquietado desde siempre, él porque nos atrae algo y
porque nos repele otra cosa, porqué apoyamos algo y porqué no lo hacemos en otras
circunstancias. Y también entender que no podemos creernos poseedores de la
verdad y por lo tanto tampoco dueños de ella, con lo que se puede deducir que
todos tenemos distintas razones de
creer en algo. Y que ese algo será nuestra gran verdad conductora de nuestra
vida, hasta que llegue un momento y por otro análisis similar nos demos cuenta
que esa verdad no nos convenza y cambiamos entonces por otra verdad más
sostenible, así se hará repetidamente hasta
que tengamos el convencimiento en ese
momento de la realidad. De esa manera vamos madurando y vamos creciendo en
nuestras apreciaciones de la vida.
Eso sucede en todos los escenarios
existenciales, y deberemos ser sensatos
en aceptar esa condición, no la podemos cambiar porque es un proceso inherente
en el ser humano, solo debemos entonces ser honestos en comprenderlo y
asimilarlo para vivir en armonía con el cosmos y las leyes que rigen todo.
Si llevamos esa premisa de “nuestras verdades” al plano de las
relaciones comunes y de nuestro diario vivir nos podremos enterar porque
entonces tenemos tantas diferencias de criterios.
Si asumimos esa realidad y queremos
convivir en paz y en armonía, solo debemos comprometernos en mejorar nuestras
relaciones interpersonales para lograr una mejor calidad de ellas, así
podríamos construir un mundo mejor donde todos quepamos y donde impere la
justicia, la paz y la felicidad.
El hombre pelea, ama, odia, quiere, discute,
se cae se para y sigue, con lo que aprende y crece, y busca acomodar su entorno
con el objeto de sobrevivir, de esa
manera trata cada quien de proceder de
la forma que él cree es la correcta, se enfrenta y defiende su criterio, puede
ser persuadido con argumentos sostenibles y puede cambiar si es convencido de
ello, en ese momento ha cambiado su verdad,
y asume su nueva con tranquilidad y paz consigo mismo, ha madurado y crecido,
hasta ese momento está demostrando capacidad de cambio y transformación.
Una sociedad que no cambia se estanca y se
detiene, y puede al final desaparecer, por ello debemos demostrar inteligencia
y evolucionar para poder, mantener la posibilidad de subsistir.
Es importante entonces darnos cuenta que en nuestro diario vivir, es nuestra mente con
sus almacenamientos de datos culturales, que
generan los valores, o sea todo aquello que hemos recibidos de nuestro
entorno, lo que nos hace actuar de una u otra forma, los que acondicionada por
las costumbres, tradiciones, modas, nos conduce hacia una conducta determinada,
y es la que dirige nuestra preferencia por una u otras formas de particularidad, y es esa característica la
que nos motiva a ir en un sentido o en otro, y así será en todas las cosa de
nuestro interés.
Si ubicamos este razonamiento en el plano
de la política, la mente actúa de igual manera, ella es atraída entonces por
aquella condición, que esté acostumbrada a la imagen que ha sido fijada en la
memoria y que le causa satisfacción y felicidad, de esa forma entonces tiene
preferencia por una opción u otra, en este caso la persona elegirá a un sistema
económico que le dé respuestas a sus preferencias instauradas en la mente.
El sistema político que nos dirige es un
factor de mucho peso en el desenvolvimiento
del diario interrelacionar, de él
depende que el mundo progrese, se desarrolle y se mantenga con la esperanzas de
seguir viviendo.
Si este es depredador e injusto tendremos
entonces un resultado nefasto para la humanidad, si por el contrario es
constructivo y justo crearemos las condiciones para el pleno desarrollo del
hombre.
Aquí es donde quería llegar porque es una necesidad existencial el
cambiar para mejorar y evolucionar en lugar de destruir y morir.
Existen dos polos, dos sistemas, dos
formas de ver la vida, dos criterios de vivir. Son en esencia dos extremos. Son
dos caminos de enfrentar la vida llevándola
a sitios distintos, con características muy diferentes.
Uno de ellos el que nos ha dominado por
siglos y que ha destruido el planeta, ha matado millones de personas, y está
acabando con la posibilidad de conservación, es el capitalismo despiadado y cruel, es el sector de los materialistas
insensatos capaz de hacer cualquier cosa con tal de mantenerse en el poder, ha
sido el responsable de la injusticia social, la pobreza, el hambre, las guerras,
las invasiones, el ha destruido nuestra
tierra, y ha asesinado millones de inocentes, y hoy más que nunca están
tratando de imponerse, por la fuerza militar y la manipulación económica y por
el miedo a los habitantes del mundo, es pues el lado oscuro, el polo negativo,
es la destrucción en esencia, es la maldición del planeta.
Por otro lado está la posibilidad de
crecimiento, el desarrollo, la humanización del hombre en todas sus facetas, el
positivo, el defensor de la paz, el que defiende la justicia, es la posibilidad
de vida y el que busca el equilibrio armónico y natural, es el lado claro, es el constructor de las
esperanzas.
Es el socialismo
real, es el camino hacia la supervivencia del hombre, donde se construye una
sociedad de iguales, es un estado de conciencia superior, donde se eleva el
alma y se conjuga con las altas frecuencias de justicia y paz.
Debemos entonces reflexionar y analizar
bien el panorama actual local latinoamericano y el mundial, en donde se están
sucediendo cosas sublimes, los pueblos se están revelando contra el ogro
imperial, y asumiendo una actitud de defensa de los derechos del hombre, y
generando movimientos revolucionarios verdaderos, con el ingrediente de que el sistema económico capitalista se está
desmoronando y causando la concientización general de que este sistema ha
fracasado, es una forma de equilibrio, es la misma naturaleza la que busca su
acomodo.
Como seres netamente mentales y superiores
demos un paso adelante en el sentido de asumir la premisa de la superación de
la crisis sustituyéndola por el método de construcción natural, sometido al análisis
crítico, pero en sentido evolutivo.
Es
necesario el trabajo colectivo, la unidad de los ciudadanos que quieren un mundo
mejor, los que saben que si no cambiamos la senda por la que andamos iríamos directo
al precipicio, al caos general, y a la destrucción de la raza.
El
enemigo es fuerte y muy poderoso, traidor, pero es vencible, con ideas, con entusiasmo,
pero sobretodo con la esperanza de que un mundo nuevo está en el horizonte
plasmado de realidad, y contra el
debemos unirnos y fortalecer el movimiento que crece cada día y aplastarlo como un gusano.
Usemos entonces nuestra mente, nuestros
conocimientos, nuestros valores, nuestras potencialidades, para desplazar ese método
capitalista, y sustituyámoslo por el Socialismo, única posibilidad de
sobrevivencia.
La única verdad viene desde adentro de
nuestro ser, es un mensaje de paz y justicia, es nuestra gran verdad, oigamos
esa señal y venzamos al enemigo.
Asumamos esas reflexiones, y pensemos con el corazón, que muchas
veces nuestra mente y producto del razonamiento excesivo, bloquea nuestras
capacidades de decidir bien, y elegimos el lado oscuro.
La premisa entonces debe ser y deberá ser construir un mundo
nuevo, lleno de paz y armonía, sin guerras, humanizado y justo.
Comencemos con elegir a los mejores líderes,
aquellos que ha cambiado al mundo para bien.
Yo asumo esa realidad y apoyare al Líder indiscutible, Hugo Rafael Chávez Frías en las elecciones
del 2012, para seguir venciendo las dificultades.
Patria Socialista y vida, Viviremos y Construiremos…
Elaborado por:
Jorge Marmignon
09-11-2011; 6:30 a.m.



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