Aprendamos a escuchar el clamor del pueblo
Aprendamos a escuchar el clamor del pueblo
Creo que nuestra revolución en verdad está bien encaminada, va por el camino que debe andar para lograr los objetivos propuestos, que es la consolidación del socialismo del siglo 21, un sistema nuestro, hecho en Venezuela, que está lleno de nuestras inquietudes, esta sazonado con nuestras raíces, cultura y nuestras experiencias fallidas, y nuestros aciertos, todo ello abona para la buena alimentación de nuestra criatura, hace poco tiempo parida, y que lamentablemente como todo lo que nace, tiene características multidigeridas, las cuales debemos analizar, para reflexionar bien, y sacarle el máximo provecho, donde ese diagnostico debe estar aliñado con la sinceridad y la honestidad del análisis, todo ello con el fin de asumir unas premisas reales, llenas de “verdades” que debemos aceptar con humildad para producir conclusiones también apegadas a la realidad, de esa forma arrojaremos decisiones y acciones que hagan crecer el movimiento revolucionario, si actuamos así, tenemos un alto porcentaje de posibilidades de dar en el centro de la diana, es mi visión de la situación actual, espero ser comprendido, y asumo la responsabilidad de lo que diga, agradezco criticas sanas y bienintencionadas y fuerte, siempre que vengan acompañadas de veracidad de opinión.
Todo lo antes dicho es una entrada a mi mensaje de crítica constructiva, y que es el resultado de mis vivencias personales, que podrían ser las de otros, o no, pero que son una realidad y que son variables de mucho peso en nuestros ciudadanos, en el momento de tener que decidir por quién votar, recordemos que vienen dos procesos electorales muy importantes, y decisorios en el futuro de nuestro país, por tanto debemos ser buenos oidores de las palabras de nuestro pueblo, que es sabio, y que es quien decide al final, “el que quiera oír que oiga” , no vayamos pues caminando por la senda de la indiferencia de las opiniones de nuestro noble bravo pueblo, hay sonidos y rumores que debemos escuchar, no seamos soberbios ni orgullosos, es mejor quien nos dice las verdades que nos duelen a escuchar las bellas palabras de los eternos jala mecates de profesión, que nos mienten con un interés bien definido de ocultamiento, seamos pues mas dados a reconocer quienes de verdad están del lado de la revolución por convicción que aquellos que buscan solo un provecho netamente personal.
Tengo una vivencia muy personal, soy profesional de la Ing. Por 30 años de experiencias en distintas empresas unas grandes y otras pequeñas, donde he aprendido mucho, tengo 59 años, y últimamente buscando un empleo donde pueda ganarme el sustento dignamente y honestamente, todos conocen mi trayectoria personal, profesionalmente e ideológicamente, en ambos casos tengo una alta tendencia al socialismo, además vivo modestamente porque siempre he trabajado no para reunir fortuna sino con un objetivo estrictamente de asumir el reto vivencial de ayudar a mi familia y a mi entorno siempre buscando aportar mi grano de arena en la construcción de una sociedad más justa y donde todos vivamos como hermanos, es la eterna lucha entre el bien que significa compartir los valores constructivos y positivos y el mal que sería el recorrer los caminos del capitalismo con sus valores perversos, así ha transcurrido mi vida, hoy creo que no me equivoque en mis decisiones.
Como dije defiendo el socialismo, y todo aquello que lo predique, en este caso soy chavista por convicción, por que se que Chávez es el líder imprescindible para la formulación de las directrices que deben seguirse para mantener vivas las esperanzas de un pueblo y un mundo casi destruido por los rigores del oprobioso sistema capitalista, sin embargo no defiendo ni comparto las decisiones ni acciones de una gran cantidad de personas que pululan alrededor del presidente, aprovechándose de sus nobles intenciones, y no hacen sino entorpecer y hasta destruir la labor de aquellos que de verdad quieren trabajar por un cambio en las estructuras, como se ve lo que digo puede ser la opinión de muchos venezolanos.
He trabajado siempre en todos los procesos que desde 1998 se han realizado para la consolidación de nuestra democracia, siempre he tenido alguna receptividad de los que en mi localidad han asumido el reto de defender la consolidación del sistema social, ahora encaminado al socialismo, así como yo hay miles de personas que han defendido el proceso en cuestión, y aun mucho estamos a la espera de una solución a nuestros requerimientos personales, y aun estamos escuchando promesas incumplidas, todo por la decidía, y la irresponsabilidad de “rojitos” con corazón capitalista, estos caballos de Troya de la revolución son los que le hacen daño al proceso, los que con sus palabras de ofrecimiento constantes y vacías, son los engañadores de oficio, los traficantes de las necesidades del pueblo, y ellos serán los causantes de cualquier negativa del pueblo en apoyar al proceso revolucionario, recordemos que tenemos una oposición desleal, traidora y apátrida, y que es capaz de vender su mama con tal de obtener sus objetivos de conseguir como sea el poder, si el mal actúa y el bien deja de actuar, tendrán ellos más posibilidades de triunfar.
Debemos entonces abrir nuestros oídos a las voces de nuestro pueblo, que día a día gritan sus letanías, y no podemos seguir dependiendo del accionar de nuestro máximo líder, Chávez, que es el caballito de batalla cada vez que se necesita impulsar un proceso electoral.
En las últimas elecciones recibimos algunos trancazos en algunos estados importantes, aunque el resultado general fue de una proporción a favor del oficialismo, no se puede negar el repunte de la oposición, negarlo sería una gran necedad.
Y todos sabemos que ese resultado fue consecuencia de “malas gestiones políticas “de algunos personeros del gobierno, gobernadores, alcaldes, miembros del buro del PSUV, y muchos otros más que descuidaron su deber en el momento de atender sus funciones como funcionarios públicos al servicio de su “pueblo”, simplemente se dedicaron a resolver sus problemas de ambiciones personales, y olvidaron su sagrado juramento, el de hacer lo necesario para buscarle solución a las necesidades del colectivo.
Lo digo con un poco de tristeza, porque en mi caso personal, obtuve una posibilidad de trabajar, y quien me ofreció esa alternativa, no fue precisamente alguien de mi entorno ideológico afín, ningún amigo del PSUV, ningún funcionario del gobierno, me ayudo en mi exigencias laborales, sino que lo hizo un amigo perteneciente a la oposición, y aclaro que le estoy agradecido, pero hasta ahí, no tengo ningún compromiso de mi parte con él, pero se podría esperar lo mismo de aquellas personas que como yo han recibido una ayuda de ellos, pero que no tienen una solida convicción, creo menester hacer una reflexión profunda a este respecto, porque para mí es una forma de persuadir a un cambio en el momento de ir a votar.
Por tanto creo muy necesario el hacer un profundo estudio con alta capacidad reflexiva, a objeto de revisar las condiciones actuales, de esa relación entre el oficialismo y el pueblo.
Hacerlo es un paso sano en la búsqueda de las causas que han motivado últimamente a muchas personas a decir cosas como: ¡esta revolución no me ayuda!, o !Chávez ayuda a su gente pero los demás no lo hacen!, o !no voy a votar por este alcalde!, o !no apoyo más a este gobernador!,
No podemos seguir siendo sordos al clamor del pueblo, debemos aprender a escuchar para buscar los correctivos que hagan falta.
Por una Patria Socialista, o Muerte, Venceremos siempre, y seguiremos venciendo.
Autor: Jorge Marmignon
20-01-2011; 10:00 pm.



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